miércoles

Un crimen resuelto por la ouija

La emisión del cuarto episodio del programa "Milenio", en la Televisión de Galicia, trató el caso de un grupo de personas que, a través de una sesión de ouija, descubrieron detalles de una mujer asesinadas. Ya tratamos este asunto en este blog, puedes leer el reportaje aquí o ver el reportaje:



martes

Ovnis sobre las rías y agresores del más allá, en Milenio (TVG)

Programa Milenio, que se emite en Televisión de Galicia, dedicado en esta ocasión a casos de Ovnis sobre las rías gallegas y sobre peligros de los contactos con el más allá. Se puede ver en estos enlaces:





domingo

jueves

Milenio, un programa sobre los misterios de Galicia en TVG

El pasado martes 6 de agosto la Televisión de Galicia estrenó "Milenio", un programa que ahonda en los misterios de Galicia, con abundantes testimonios y opiniones de especialistas sobre cada uno de los temas tratados. El programa de TVG toma el nombre del inolvidable espacio de la Radio Galega que se emitió durante veinte años.
En este primer capítulo se aborda el tema de las experiencias cercanas a la muerte y el de los OVNIs que sobrevolaron bases militares gallegas.
El guion y la documentación del programa, así como la dirección de los contenidos, está realizada por Miguel Pedrero y yo, Carlos Gabriel Fernández. 
El reportaje sobre "Galegos que regresaron da morte" se puede ver en:




En este blog puedes escuchar numerosos artículos y reportajes, como 
El OVNI que limpió el chapapote

sábado

Informe sobre OVNIs de la Policía municipal de Vigo

Los lectores de Faro de Vigo se sorprendieron con un titular que abría las primeras páginas del rotativo de la ciudad olívica del 7 de junio de 1994: “Un parte de la policía municipal reconoce la presencia de ovnis en el cielo vigués”
La información hacía referencia al parte de servicio que un cabo y un agente firmaron sobre lo que vieron sobre el cielo de la ría de Vigo en la madrugada del 5 al 6 de ese mes. La información de Faro de Vigo estaba acompañada de una copia del parte policial. Describe cómo un vecino de Barrio do Cura les indicó que se estaban observando luces en el cielo de la ría. En el parte ambos agentes describen su propia observación -primero desde el suelo y luego desde la terraza del Ayuntamiento-. Este es el contenido del informe, en el que se han omitido los datos personales del informante:

El informe

“...Primeramente observamos desde la Plaza del Rey una luz fija sobre la ría, que vista con prismáticos desprendía destellos rojos, verdes y amarillos, la cual bajaba en perpendicular muy lentamente, tardando unos cinco minutos en perderse por el horizonte.
Seguidamente, subimos a la azotea de este ayuntamiento observando desde el periodo durante el periodo de una hora aproximadamente trece luces móviles en le cielo, todas de características similares, siendo éstas miradas con prismáticos, se pudo apreciar que cada una de ellas estaba compuesta por dos luces fijas amarillas, produciéndose alrededor de ellas luces destellantes roja, verdes y blancas.
También se observó otra fija sobre el monte, entre Moaña y Cangas, con los mismos destellos rojos, verdes y amarillos, que bajaba muy lentamente y en perpendicular hasta la altura del monte y desapareciendo, también tardando como la primera entre 5 y 6 minutos en desaparecer.
Observando como una de ellas circulaba en línea recta y cambiaba de dirección unos 90º, sobrevolando por encima nuestra y siguiendo muy lentamente se detuvo al encontrarse a la altura del repetidor de TV de Meira, apareciendo otra luz similar más pequeña, de las mismas características, se detuvo cerca de la primera y poniéndose en movimiento la segunda en dirección hacia las Islas Cíes durante unos cuatro segundos aproximadamente, y cambiando de dirección hacia Puxeiros-Mos, tomando una velocidad bastante acelerada fue perdida de vista.
No escuchando durante la vista de estas luces ruido alguno de motores. Lo comunicamos al Sargento XX, el cual llamó por teléfono al SOS Galicia y este se puso en contacto con Salvamento Marítimo de Finisterre.
Lo que comunico para su conocimiento y efectos oportunos”.

En las páginas del Faro de Vigo, el cabo se reafirma en su observación, descartando que se tratara de aviones, fuegos ni nada conocido, cuestión que también ratificó en una entrevista personal que mantuvimos unos días después del incidente.
También pudimos hablar con el testigo que alertó a la Policía Local sobre la presencia de las luces, que también confirmó los detalles de la observación.

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Un OVNI al final del túnel

Salida del túnel de A Canda en la N-525
15 de febrero de 1997. Antigua carretera nacional 525. Salida del túnel de A Canda, en dirección Ourense. Dos personas, Jaime y Luis, circulaban por este vial sobre la 1,30 horas. Regresaban de Madrid hacia su domicilio en el sur de Galicia, cuando algo muy espectacular les llamó la atención. 
Se trataba de un objeto con una veintena de luces, con forma de platillo, que emitía unos haces hacia abajo como si fueran tubos, que iluminaban en la noche la carretera oscura.



Dibujo realizado por Luis sobre el OVNI
y los haces en forma de tubo

"Venía a una velocidad bestial"

Tuvimos oportunidad de hablar con uno de los protagonistas del incidente, Luis, poco tiempo después del avistamiento. Preso de la emoción, así contó cómo fue el encuentro: “Fue al salir del túnel, una luminosidad bestial, algo increíble. Se acercó al coche a una velocidad de vértigo y se detuvo en seco frente a nosotros durante unos instantes”. Ambos testigos circulaban por la carretera antigua que une Vigo y Madrid, ya que la actual autovía aun no estaba finalizada en aquella época. Iban a bordo de un todoterreno Mitsubishi. “Al principio, como venía a una velocidad bestial, pues lo veíamos como un foco de luz. Y, de repente, bajó a una velocidad descomunal, como un rayo, y hace una parábola en el aire y se nos frena delante; justo, justo, justo en el centro de la carretera”. 
El artefacto no hacía nada de ruido y tenía un ancho aproximado como la carretera. Según el testigo, no se llegó a posar y se mantuvo a unos diez metros sobre el asfalto, a unos 40 metros por delante del coche. Tenía entre 16 y 20 focos de diferentes colores, que emitían luz hacia abajo “como si fuera un tubo”.
A petición nuestra, Luis describió en detalle cómo era el aparato: “Por debajo, los haces de luz formaban una circunferencia perfecta, con haces de luz en tres colores: azulón, azul celeste y blanco. Y no se expandían hacia los lados, eran columnas de luz independientes; y eran tan potentes que cuando bajaba del cielo, iluminaba los montes y el valle que está a la derecha de la carretera. Después, ya solo iluminaba el trozo de carretera, cuando se quedó allí flotando”.
El conductor del vehículo redujo la velocidad y ambos pudieron ver algunos detalles más del artefacto volador: “No era plano del todo por debajo. Tenía como un fondo plano interior que era de donde salían los tubos; por arriba era redondo, pero no llevaba luces, ni nada. Los tubos no eran muy largos, eran como columnas delgadas, como cilindros de luz con los tres colores cada uno”.
“Estuvo flotando allí unos instantes y después se fue despacito hacia la parte de atrás de la colina, y allí quedó. Nosotros continuamos el viaje completamente alucinados”, concluyó Luis.

Otro caso de OVNIS en carretera en Galicia:
Una "manta" voladora no identificada

martes

El OVNI que limpió el chapapote

Juan Minguela, en su casa de Oia

En 2002, buena parte de las costas de Santa María de Oia, al sur de la provincia de Pontevedra, se encontraban cubiertas de crudo, producto de los vertidos del hundimiento del ‘Prestige’. Cientos de voluntarios trabajaron en este y otros puntos del litoral gallego con el fin de devolverle a la costa su antiguo aspecto. Sin embargo, no era la primera vez que esto ocurría. En marzo de 1974, las mismas costas estaban teñidas de luto. En aquella ocasión el vertido lo produjo un carguero liberiano que colisionó contra otro británico a 50 millas de Vigo. Nadie limpiaba por aquel entonces la costa y el suceso apenas no movilizó voluntarios sensibilizados que sanearan la costa. Mucho menos una comisión de investigación.
Así, por aquel entonces, todas las mañanas, Juan Minguela, un famoso peluquero de Vigo, veía la playa que está junto a su casa cubierta de crudo. Sin embargo, algo cambió en la madrugada del 27 de marzo. Los perros, únicos compañeros de domicilio de Minguela, comenzaron a aullar intensamente y el hombre se asomó a ver que pasaba junto a la playa. “Había un ‘cacharro’ del tamaño de un 'Vitrasa' doble, posado en la playa” recuerda el testigo. Aquel objeto de forma abovedada no se movía pero, por las dudas, Minguela tomó su escopeta de cartuchos y se escondió en el armario desde donde espió al intruso. El OVNI se alejo sin hacer ruido y Minguela volvió a dormirse. Así nos lo contó una tarde de hace más de dos décadas, cuando Manuel Carballal y yo lo entrevistamos. "Me despertaron los aullidos de los perros. No eran de terror, era una cosa rara", explicó Minguela. "Veía la claridad desde la habitación, era una luz gris-azulada". El peluquero vigués dibujó aquello como un domo, que emitía una luz que lo inundaba todo.
A la mañana siguiente, todo podía haber parecido un sueño, sin embargo la escopeta de Minguela estaba cargada. La noticia del OVNI que había visto este peluquero vigués salió en los periódicos, luego en la televisión y medios especializados extranjeros, como la Flying Saucer Rewiew dieron cuenta de la noticia. Sin embargo, y a pesar del prestigio de Minguela tenía en Vigo, y de que en su peluquería conservaba una foto del rey Juan Carlos cuando él mismo le había cortado el pelo, pocos hubiesen creído en su testimonio si el OVNI que se posó en la playa de Mougás no hubiese dejado una huella. En la escasa superficie de la playa, allí donde el peluquero vigués aseguraba que se había posado el OVNI, la playa estaba limpia, en contraste con el resto, que seguía cubierto de petróleo. "Estaba todo negro -nos explicó Minguela- prácticamente tres cuartas de petróleo. Habían pasado muchos temporales, pero estaba todo negro. Sin embargo, en el sitio donde habían estado 'ellos', estaba limpio. Después sí, se volvió a llenar de petróleo. Algo hubo".
La prensa local publicó una fotografía de la playa con un enorme círculo limpio de petróleo, único testimonio gráfico que se conserva de aquel aterrizaje.
Después de aquel incidente, Minguela fue invitado a hablar de su avistamiento incluso en Estados Unidos, aunque el interés se fue apagando con el tiempo. En su casa conservaba lo que él llamaba el "monumento al OVNI", que cuando lo visitamos ya no era más que un amasijo de hierros oxidados.

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